
He estado analizando la posibilidad de cambiar de lecho.
Hace años q duermo en un cubículo monoplaza, que ante el menor movimiento emite sonidos, (osea... si me pica el culo, y me lo rasco, parece q estoy teniendo una orgía con 2 playmates). Para no sentir las tablas en mi espalda, tengo tres colchones, los cuales son más finos q las mantas con las q me tapo, así q los días q no hace tanto frío, considero acostarme sobre las mantas, y taparme con algún colchón.

Es por este motivo, q hice alguna q otra averiguación.
En un principio pensé en comprar un colchonchito lindo, con resortes, hasta de marca... Luego de hacer un par de llamados, casi me da un espasmo al saber algún q otro precio.
Cuando acepté la posibilidad de gastar más de $100 en mi lecho, consulte modelos... y ahí fue cuando se me predío la lamparita!!!!
Se va todo a la mier

Llamé a multiples casas de venta de sommiers, y por más q insistí no consegui el modelito de la foto con mina incluida.
Este evento en mi vida mobiliaria, retrasó la llegada de la mesa de ping pong, pero creo q después de la primer noche en mi nuevo centro del reposo, podré postergar el inicio de los torneos.
Como no fue planeado este pequeño gasto compulsivo, ya he considerado la posibilidad de qdar con una mano adelante y la otra atrás, pero la verdad va a ser un placer, estar en bolas en mi cama nueva.